Evita filtraciones: cómo el correo temporal protege tu cuenta

 

Casi no pasa una semana sin noticias de una nueva filtración de datos. En estos incidentes, millones de direcciones acaban en manos de delincuentes que las usan para spam, phishing y fraude. Una dirección de correo temporal es una capa de protección eficaz.

Por qué tu dirección principal es un objetivo

Cuanto más usas tu dirección real, mayor es la probabilidad de que aparezca algún día en una filtración. Una vez pública, es casi imposible revertirlo. La regla es clara: exponla lo menos posible.

La dirección temporal como amortiguador

Usa una dirección desechable para registros sin importancia. Aunque ese servicio sufra un ataque, solo se verá afectada una dirección efímera; la tuya real queda intacta.

Qué ocurre exactamente en una filtración

Cuando se piratea la base de datos de una empresa, las direcciones de correo suelen salir junto a hashes de contraseñas, nombres e historial de compras. Esa información se vende en mercados clandestinos y se combina de forma automática. Tu dirección se convierte en la clave común que une piezas de distintas filtraciones. Usar la misma dirección en todas partes facilita a los atacantes un perfil completo.

¿Cómo sé si mi dirección está afectada? Existen servicios que rastrean filtraciones conocidas, pero lo más importante es prevenir: cuanto menos circule tu dirección principal, más seguro estarás.

¿Qué debo hacer tras una filtración? Cambia de inmediato la contraseña de la cuenta afectada, actualízala allí donde la hayas reutilizado y pásate a una dirección temporal para los próximos registros sin importancia.